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Esta herramienta ofrece una amplia gama de beneficios

Panamá. Con los avances tecnológicos que alcanzan a todo tipo de sectores y han modificado muchos aspectos empresariales, era de esperarse que la tributación no fuera ajena a esta realidad. La evolución esperada terminó llegando y le dio forma a un sistema superior en todos los aspectos: la Facturación Electrónica. Esta herramienta ofrece una amplia gama de beneficios, que van desde los ecológicos hasta los económicos, pasando por una lista muy nutrida de otras ventajas que la transforman en la mejor opción.

En todo el mundo, la Facturación Electrónica viene mejorando las prácticas de   emisión de facturas, pero en América Latina en particular esta alternativa tiene un epicentro, ya que la región se encuentra a la vanguardia, con países en los que su uso está muy avanzado, como Chile, México, Brasil y Argentina. En esa línea, el gobierno panameño decidió sumarse a esta corriente y aprovechar todo el potencial de este recurso. Primero la Dirección General de Ingresos (DGI) instauró un Plan Piloto, en el que algunas empresas fueron invitadas a formar parte de una etapa de prueba.

Al respecto, hablamos con el Ing. Rafael Montero, CEO de GuruSoft, empresa que cuenta con experiencia en la Facturación Electrónica en América Latina, quien nos describió: “El Plan Piloto fue un gran paso y tuvo conclusiones excelentes. Las autoridades confirmaron todo lo que se esperaba y las empresas resolvieron todas sus dudas. Este sistema es el mejor paso que se puede dar y aquí hay que remarcar que la DGI lo preveía y por ello decidió probarlo, porque tenía la plena disposición de migrar hacia allí y darle un salto de calidad a la actividad impositiva en Panamá. El Plan Piloto no fue más que la confirmación de que el camino a seguir es este, y dichas empresas lo pudieron experimentar de primera mano”.

Al ver los resultados tan positivos que se obtuvieron, las autoridades tributarias decidieron dar el siguiente paso y pusieron a disposición de los panameños un período de masificación voluntaria. Esta etapa, que es en la que nos encontramos actualmente, es la posibilidad para todos los panameños de adherirse al Sistema  de Facturación Electrónica de Panamá (SFEP).

“Esta ventana es una gran oportunidad para los panameños. No hay que esperar a que la Facturación Electrónica sea obligatoria en el país, porque no hay dudas de que tarde o temprano lo será, al igual que está sucediendo en los demás países de la región. Nada mejor para el negocio que comenzar con tiempo y tranquilidad, ser proactivos y dominar este sistema a la perfección para cuando llegue la obligatoriedad”, aseguró el mismo Montero.

Un método revolucionario

La implementación de este novedoso recurso no responde a otra cosa más que a la digitalización que viene experimentando la economía, donde los procesos se van transformando gracias a las innovaciones ofrecidas por la tecnología. Todo proceso es mejorable y, partiendo de esa premisa, la Facturación Electrónica ofrece una mejoría casi total frente a la emisión tradicional de comprobantes.

Sobre la migración hacia este sistema, el mismo Montero aconsejó: “Yo sé que muchos comerciantes ven la Facturación Electrónica como algo impuesto a las empresas, sin embargo, es preciso comprender que se trata de una ventaja clave para el negocio, con ahorros inmensos en tiempo y dinero, llegando a reducir los  gastos económicos hasta en un 80% según estudios recientes. Entonces, en lugar de preocuparse por creer que el sistema les costará dinero, deben entusiasmarse porque les ahorrará mucho”.

Los beneficios son muchos, pero si tratáramos de enlistar los principales, se pueden mencionar:

Ahorro de dinero.

Ahorro de papel.

Ahorro de tiempo.

Ahorro de espacio.

Disponibilidad de los documentos las 24 horas.

Beneficios ecológicos.

Mayor seguridad.

Mayor respaldo.

Posibilidad de corregir errores.

“Los altísimos estándares de seguridad de los softwares de Facturación Electrónica son un diferencial muy grande. Además, al tratarse de archivos que están respaldados en la nube, hay otra gran ventaja que es la disponibilidad total: el cliente puede acceder a sus comprobantes emitidos a cualquier hora y desde cualquier lugar, sin límites”, agregó Montero.

Cómo adherirse

Viendo todo este panorama, la duda que probablemente surja en aquellos que nos leen sea sobre cómo se pueden adherir al SFEP y comenzar a emitir documentos electrónicos. Antes que nada, se debe elaborar una carta, mediante representante legal, en la que se deje claro que se desea ingresar al Sistema de Facturación Electrónica, dando constancia de los datos de la empresa.

Paso a paso:

  1. Iniciar sesión con los datos de la empresa en el portal e-Tax 2.0.
  2. Completar los datos requeridos, especificando si se realiza conexión a través de un Proveedor de Autorización Calificado (PAC).
  3. Adjuntar la carta de solicitud redactada anteriormente.
  4. Luego de realizar estos pasos, hacer click en “Enviar Solicitud”.
  5. Una vez finalizada la solicitud, sólo resta esperar la aprobación de la DGI.